El problema: prevenir es solo la mitad del plan
En Estados Unidos, más de una de cada cuatro personas de 65 años o más se cae cada año.[1] La conversación familiar suele quedarse en prevenir: alfombras, luz, calzado, ejercicio. Falta la otra mitad: qué pasa en los minutos siguientes a la caída que igual ocurrió, cuando la persona no puede levantarse y el teléfono está cargando en otra pieza.
La solución: lo que describe el NIA
El Instituto Nacional del Envejecimiento (NIA), parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, dedica una sección a cómo prepararse ante una caída. Describe dos hábitos y una opción de equipamiento:[1]
- Mantener siempre a mano un teléfono inalámbrico o móvil bien cargado.
- Acordar contacto diario con un familiar o amigo.
- Como opción adicional, un botón de emergencia para adultos mayores: un colgante o pulsera que permite pedir ayuda con una pulsación. Algunos relojes inteligentes también lo incorporan.
El dispositivo aparece en la guía como otra opción para prepararse y poder pedir ayuda si la persona cae y no logra alcanzar el teléfono.
La diferencia simpleCare: facilitar las tres medidas con un solo equipo
El NIA describe una categoría, no una marca, y la elección sigue siendo de cada familia. Dicho eso, simpleCare fue pensado para facilitar esas medidas con un solo equipo: el dispositivo que la persona lleva consigo puede funcionar como teléfono a mano, botón de ayuda y canal para mantener el contacto diario acordado con su familia. La configuración guiada, el monitoreo periódico del funcionamiento y el soporte local existen para que siga operativo con el tiempo, porque un equipo descargado o mal configurado puede generar una falsa sensación de seguridad.[3]
Si después de una caída la persona no puede levantarse, pierde la conciencia, presenta dolor intenso, sangrado importante, dificultad para respirar o signos de una lesión grave, llame a u. servicio de emergencia siga las instrucciones del centro de apoyo.[1][2] simpleCare no reemplaza a estos servicios, pero puede ayudar a saber a tiempo cuando ocurre una emergencia y permite a la red de apoyo y confianza actuar oportunamente.
La acción: cuatro decisiones esta semana
- Revisen si hay un teléfono cargado a su alcance, también de noche.
- Acuerden el contacto diario: quién llama, a qué hora y qué se hace si no contesta.
- Conversen con la persona (no decida por ella) si un botón portátil corresponde a su situación.
- Mantengan números de servicios de emergencia a la vista o guardado entre los contactos principales, y acuerden quién llamará cuando exista una urgencia grave.
Prevenir sigue siendo lo primero. Prepararse para la caída que igual puede ocurrir es la parte que suele faltar, y cabe en muy pocas decisiones. simpleCare busca facilitar que estas medidas se mantengan en el tiempo, mediante tecnología simple y una red de confianza conocida.