Publicado el 27/12/2025

Caídas en adultos mayores

Caídas en adultos mayores

En Chile, cerca de 1 de cada 3 personas mayores sufre al menos una caída al año, y muchas de estas caídas se podrían prevenir con apoyo adecuado, adaptaciones en el hogar y tecnologías de alerta temprana como SimpleCare.[1][2] Entender la magnitud del problema y qué podemos hacer en casa es clave para que las personas mayores sigan viviendo de forma segura y autónoma.[3][4]

¿Por qué las caídas en personas mayores son un problema tan serio?

  • A nivel mundial, entre 20 % y 40 % de las personas mayores de 65 años se cae al menos una vez al año; en Chile los estudios muestran cifras en torno al 30–37 %.[1][5]
  • Estas caídas no son “accidentes menores”: entre 25 % y 30 % requiere atención médica y alrededor de 7–12 % causa lesiones que limitan las actividades diarias.[6][1]

Las fracturas por caídas, especialmente de cadera, se asocian a hospitalizaciones prolongadas, pérdida de autonomía e incluso aumento de mortalidad.[1][7] Se estima que alrededor de 2,6 % de los adultos mayores en Chile tendrá una fractura de cadera en su vida, muchas veces desencadenada por una caída en el hogar.[6][8]

Factores de riesgo más frecuentes en Chile

Los estudios chilenos muestran que las caídas se concentran en grupos muy específicos de personas mayores.[9][5]

  • Edad y sexo: ser mayor de 75 años y ser mujer aumenta significativamente la probabilidad de sufrir caídas.[10][5]
  • Salud y funcionalidad: la debilidad muscular, alteraciones del equilibrio y la marcha, problemas de audición o visión y la presencia de varias enfermedades crónicas elevan el riesgo.[6][9]
  • Hogar no adaptado: pisos resbaladizos, alfombras sueltas, mala iluminación, escaleras sin pasamanos y baños sin barras de apoyo son causas habituales de caídas en Chile.[3][11]

Además, haber tenido una caída previa es uno de los predictores más fuertes de nuevas caídas, especialmente si la persona desarrolla miedo a caer y se vuelve más sedentaria.[6][12] Ese círculo vicioso (menos movimiento → menos fuerza → más caídas) es precisamente lo que hay que romper con prevención y apoyo oportuno.[3]

Cómo prevenir caídas en casa

La buena noticia es que gran parte de las caídas son prevenibles con cambios concretos en el entorno y en los hábitos diarios.[3][1]

  • Movimiento y ejercicio: programas que combinan fortalecimiento muscular, equilibrio y marcha (idealmente guiados por kinesiólogos) reducen significativamente el riesgo de caídas.[3][13]
  • Adaptación del hogar:
    • Instalar barras en baño y ducha.
    • Mejorar la iluminación y señalizar desniveles.
    • Retirar alfombras sueltas y cables en zonas de paso.
    • Ajustar altura de cama y sillas para facilitar levantarse.[3][11]
  • Salud y medicación: una revisión periódica de fármacos (para evitar mareos, hipotensión, somnolencia) y controles de visión/audición ayudan a reducir eventos de pérdida de equilibrio.[6][1]

En Chile, el Examen de Medicina Preventiva del Adulto Mayor (EMPAM) incluye la evaluación del riesgo de caídas, y programas como “Más Adultos Mayores Autovalentes” ofrecen talleres de actividad física, prevención de caídas y autocuidado en la atención primaria.[4][14][15] Consultar en el CESFAM correspondiente permite acceder a estas instancias preventivas sin costo para la persona mayor inscrita.[15]

Cómo puede ayudar una solución como SimpleCare

Cuando una caída ocurre, el tiempo de respuesta marca una diferencia enorme en la recuperación y en las complicaciones posteriores.[8][7] Para muchas personas mayores que viven solas, el mayor temor no es solo caer, sino quedarse horas sin poder pedir ayuda.[16][2]

Una solución tecnológica pensada para personas mayores, como SimpleCare, puede aportar en tres dimensiones clave:

  • Detección y alerta: un dispositivo que identifica una posible caída y envía una alerta inmediata a familiares o a un centro de apoyo reduce el tiempo entre el incidente y la atención.[8][2]
  • Tranquilidad emocional: saber que “no está solo” ante una caída disminuye el miedo a moverse, favoreciendo el mantenimiento de la actividad física, que es un pilar de la prevención.[3][13]
  • Información útil: el registro de eventos (horarios, frecuencia, contexto) entrega datos valiosos para el equipo de salud, que puede ajustar tratamientos, derivar a rehabilitación o sugerir nuevas adaptaciones en el hogar.[6][1]

En SimpleCare, el objetivo es complementar el trabajo de las familias y del sistema de salud, ofreciendo una red de apoyo silenciosa pero siempre disponible para que la persona mayor pueda seguir viviendo en su casa con más seguridad y autonomía.[3][4]


Fuentes para profundizar

  1. Facultad de Medicina UC – “Abordaje y prevención de caídas en adultos mayores”.[web:21]
  2. Clínica INDISA – “Uno de cada 3 adultos mayores sufre caídas cada año”.[web:25]
  3. Revista Chilena de Medicina Familiar – “Prevención de caídas y ayudas técnicas en el adulto mayor”.[web:4]
  4. Programa “Más Adultos Mayores Autovalentes” – Ficha informativa.[web:22]
  5. Revista Médica de Chile – “Factors associated with falls in older adults in Chile”.[web:27]
  6. “Riesgo de caídas y su relación con la capacidad física y cognitiva en adultos mayores chilenos” (PDF).[web:10]
  7. Clínica Bupa Antofagasta – Fracturas de cadera en el adulto mayor.[web:23]
  8. Programa de Caídas – Red de Salud UC CHRISTUS.[web:5]
  9. Universidad de Chile – “Riesgo de mortalidad asociado a caídas de personas mayores”.[web:14]
  10. Orientación Técnica Programa Más Adultos Mayores Autovalentes (documento técnico).[web:28]
  11. Chile Seguridades y Oportunidades – Servicio Adultos Mayores Autovalentes.[web:26]
  12. Universidad de los Andes – “Prevención y tratamiento de caídas en el adulto mayor”.[web:17]
  13. Clínica Las Condes – Caídas y fracturas de cadera en la tercera edad.[web:29]

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